
El veneno inyectado por tus dulces besos
Recorre mi piel centímetro a centímetro
Retorciendo mis entrañas
Transformándolas en gozosa malicia
Ese dulce veneno carcome mi corazón moribundo
Estremeciéndolo a cada gota
Recordándole el por qué nunca debió conocerte o amarte
Pobre corazón petrificado
Por el pavor a tu ponzoña
A tus besos miel
Y a la agonía de una mentiraNunca debí apiadarme de ti escoria, sin valor humano


No hay comentarios:
Publicar un comentario